Sahara: Crónica 2ª Mi primer camello. VIDEO

057Dando tumbos de aquí para allá me tuvieron en la tercermundista aduana marroquí de Tánger. El caso es que los gendarmes resultaban simpáticos. Quizás sabedores de su paupérrima organización y así  para compensarla. Invertí dos buenas horas de mi vida, bajo el sol, papeles en mano. Busqué las ventanillas suplicando el espampe de su sello en tinta . Luego me pidieron la hoja que había rellenado en el barco y que ya había entregado a un policía con bigotes que no veía. O sea que la habían extraviado…

Todos los enduro ansiosos de meterse en arenas habían pasado delante mío, ya con los papeles sellados. Pero mi moto seguía solitaria en la explanada mientras yo ya estaba cansado de estar de pie viendo como otros viajeros se colaban. De vez en cuando un agente me preguntaba lo mismo:

-¿Franciso?

-No, mesié.

Y se iba por donde había venido con una hojita en mano. Al rato aparecía el mismo y me volvía a preguntar:

-¿Francisco?

-No, mesié.

Y se volvía a largar en busca del tal Francisco.

Al final me pidió el pasaporte y estuvo comprobando nombres. Extrajo mi papelito de una montaña de otras hojitas en teoría ya tramitados. Me dieron ganas de besarle cuando lo encontró.

Sin moneda local apunté el manillar hacia Nador. Luego hacia el sur. El paisaje pasó de ser cultivos hortelanos y rebaños de ovejas a tierra requemada y dromedarios. El Atlas ofreció la última vista de nieves y vegetación verde abundante. Más allá, en la bajada, donde las brumas del Atlántico ya no descargan su agua, aparece el desierto. En su borde el piso duro y agrietado contiene todavía minerales para la vida vegetal.  Esta subsiste a duras penas.  A medida que la moto avanzaba las arenas estériles ganan la batalla. Cerca de la frontera con Argelia encontré mi primer camello. Paré para la foto. Pero viendo que no se movía me acerqué y pude grabar un poco. Siempre con cuidado de no ponerme tras él no fuese que me soltase una coz.

Luego busqué una zona discreta y pasé mi primera noche en la tienda de campaña. Es fácil hacer fuego porque hay muchos matojos secos que prenden. Pero difícil que dure la lumbre pues no hay troncos gruesos que aguanten las brasas.

Mañana las gargantas de Dades y Todra.

si sale publicidad no es mía, dale a la “X” para quitarla.

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Categorías: Uncategorized | 4 comentarios

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4 pensamientos en “Sahara: Crónica 2ª Mi primer camello. VIDEO

  1. Anónimo

    si por 20 euros hace todas esas cosas q dices traeme una de esas para la tienda, de niñera, etc.
    Un saludo! Cuidate…

  2. Anónimo

    Simpático tu nuevo amigo…tengo mucha curiosidad si encuentras otros seres amables para pasar unas veladas inolvidables en el desierto… estaré siguiendo tus aventuras con mucha atención. Cuídate!
    I

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